El 29 de marzo de 2004 la OTAN admitió a siete nuevos miembros: Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia.

Qué ocurrió
- La ampliación extendió las garantías de seguridad de la OTAN hacia Europa oriental.
- Consolidó la reorientación estratégica de muchos antiguos Estados del Pacto de Varsovia y del espacio postsoviético hacia instituciones euro‑atlánticas.
- Cambió el mapa estratégico: el Báltico y el mar Negro pasaron a ser espacios centrales para la disuasión.

Por qué importa
- Para los nuevos miembros cerró una parte clave de la transición posterior a 1989; para Moscú se convirtió en un punto de referencia recurrente en relatos sobre el deterioro de la seguridad europea.
- Reaparece como contexto en hitos posteriores (Georgia 2008; Ucrania 2014–2022).

Punto clave
2004 no fue solo un trámite: alteró de manera permanente dónde se aplican las garantías de seguridad colectiva en Europa.