A las 5:00 de la mañana del 24 de febrero de 2022, Rusia lanza una invasión a gran escala de Ucrania. Los misiles golpean Kyiv, Járkov, Odesa y otras ciudades. Columnas de tanques entran desde el norte (Bielorrusia), este y sur.

Putin justifica la invasión con la necesidad de "desnazificar" Ucrania, una afirmación sin fundamento considerando que el presidente Zelensky es judío y la extrema derecha obtuvo el 2% en las elecciones.

La Asamblea General de la ONU condena la invasión con la resolución ES-11/1: 141 países votan a favor, solo 5 en contra (Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte, Eritrea, Siria).

La Corte Internacional de Justicia ordena a Rusia suspender inmediatamente las operaciones militares. Rusia ignora el fallo.

La invasión causa la peor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con más de 6 millones de ucranianos huyendo a países vecinos.