A lo largo de 2022, Rusia reduce progresivamente los suministros de gas a Europa, usando la energía como herramienta de presión política en respuesta a las sanciones por la invasión de Ucrania.

La weaponización del gas

Gazprom reduce los suministros citando pretextos técnicos:

- Junio 2022: flujos a través de Nord Stream 1 reducidos al 40% por "mantenimiento de turbinas"
- Julio 2022: reducción adicional al 20%
- Septiembre 2022: cierre total de Nord Stream 1 debido a "fugas de aceite"

Los precios del gas en Europa alcanzan picos históricos, con el TTF alcanzando €350/MWh (en comparación con un promedio previo a la crisis de €20-30/MWh).

Sabotaje de Nord Stream

El 26 de septiembre de 2022, explosiones submarinas dañan tres de las cuatro líneas de los gasoductos Nord Stream 1 y 2 en el Mar Báltico. Las investigaciones de Suecia, Dinamarca y Alemania confirman que fue sabotaje.

Atribución

Al momento de escribir, no se ha realizado atribución oficial. Las investigaciones aún están en curso. Se han propuesto varias teorías (Rusia, Ucrania, actores terceros), pero ninguna ha sido confirmada por las autoridades investigadoras.

Consecuencias

Europa acelera la diversificación energética. Italia, que en 2021 importaba el 40% de su gas de Rusia, reduce la dependencia por debajo del 5% a finales de 2024 gracias a nuevos acuerdos con Argelia, Azerbaiyán y aumento de GNL.