El 7 de marzo de 2024, Suecia se convierte oficialmente en el miembro 32 de la OTAN, poniendo fin a más de 200 años de neutralidad — la más larga de Europa.
Dos siglos de neutralidad
Suecia no había participado en conflictos armados desde 1814. La neutralidad era un pilar de la identidad nacional sueca, mantenida a través de ambas guerras mundiales y la Guerra Fría.
Obstáculos para la membresía
A diferencia de Finlandia, Suecia enfrentó un proceso más largo:
- Turquía: vetó durante meses, exigiendo la extradición de presuntos miembros del PKK y cambios en la legislación antiterrorista sueca
- Hungría: retrasó la ratificación hasta el último momento, obteniendo acuerdos bilaterales sobre la compra de aviones Gripen
Transformación del Báltico
Con la adhesión de Finlandia y Suecia, el Mar Báltico se convierte efectivamente en un "lago de la OTAN". Todos los países costeros excepto Rusia son ahora miembros de la Alianza.
El fracaso de Putin
La invasión de Ucrania, justificada para "detener la expansión de la OTAN", logró el efecto opuesto:
- Dos nuevos miembros de la OTAN
- 2.500+ km de nueva frontera OTAN-Rusia
- Fortalecimiento de la cohesión occidental
- Aislamiento internacional de Rusia